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PARIDAD DE GÉNERO CONSTITUCIONAL

PARIDAD DE GÉNERO CONSTITUCIONAL

¿Cuál sería tu sentir si le prohíben al género femenino votar en las siguientes elecciones en México?

Aunque a muchos les sorprenda, esa era la realidad en México hace 63 años y fue hasta 1955 cuando las mexicanas ejercieron por primera vez su derecho a elegir a sus representantes.

El México de 1955 vivió uno de los episodios histórico más relevantes en la conquista de los derechos de las mujeres y hoy, en el México de 2019, hemos dado el paso de mayor trascendencia en la política mexicana, ya que el Congreso de la Unión acaba de aprobar una reforma constitucional para robustecer los derechos de las mujeres.

Los nuevos derechos de la mujer en México son:


Paridad de género en las candidaturas de elección popular, incluidos cabildos y regidurías.

50% de la titularidad de las Secretarías de Estado.

La mitad de los cargos en los órganos reguladores.

Paridad de género en la integración de la Suprema Corte de Justicia.

Todo lo anterior, tendrá que ser implementado en los gobiernos de todas las entidades federativas.


Si bien es cierto, en la actualidad la paridad de género es un concepto que emplean las nuevas generaciones para referirse al empoderamiento de las mujeres. Hace 20 años las cosas eran completamente diferente. En aquel entonces, muy pocas mujeres participaban en la política y las que figuraban, normalmente tenían el respaldo y un vínculo familiar con las cúpulas de los partidos políticos. En otras palabras, había una restricción muy marcada para que las mujeres tuvieran injerencia en la vida política de México.

Fue en el año 2002 cuando diversas organizaciones de mujeres, y la solidaridad de políticos en favor de los derechos humanos, quienes impulsaron una reforma al instrumento que regulaba los procedimientos electorales y se logró que se considerará unas “cuotas de género” a nivel federal, con lo que se les permitió a las mujeres participar en el 30% de las candidaturas a puestos de elección popular y en 2008 el porcentaje se incrementó a 40 por ciento.

2014 fue el año en el que rindieron frutos el esfuerzo de cientos de mujeres, asociaciones civiles y liderazgos en la política, la literatura, los medios de comunicación, el deporte, la ciencia y la cultura, para dar un paso definitivo en la paridad entre hombres y mujeres. En aquel año se reformó nuestra Constitución y se otorgó el derecho a las mujeres de acceder a la mitad de las candidaturas a la Cámara de Diputados, Senado y Congresos Estatales.

20 años le costó a nuestra sociedad reconocer los derechos de las mujeres y transitar de una “cuota de género” a un derecho de constitución. El camino no ha sido sencillo. Reconocimiento especial a todas las organizaciones civiles como “Sociedad Plural” y “50 + 1” que no bajaron la guardia y no dejaron de impulsar la paridad de género. Su participación fue fundamental en la reforma que aprobó el Congreso de la Unión.

Si coincidimos en que es altamente valioso que la Constitución mexicana establezca la paridad de género en la política y en las actividades del Estado, me gustaría preguntarte a ti, que estás leyendo estas líneas, ¿cómo aterrizas este concepto en tu vida cotidiana?


¿Tratas con equidad a las mujeres que te rodean?


En tu familia, ¿las mujeres tienen el mismo derecho a estudiar que los hombres? 

¿En tu trabajo, las mujeres tienen las mismas oportunidades para ocupar puestos de mando? 

¿Ahora te pregunto lo contrario, en qué casos o actividades consideras que no existen los mismos derechos entre hombres y mujeres? 

Depende de todos nosotros que la paridad de género se convierta en un símbolo de nuestra sociedad.

¿Qué opinas al respecto?