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POR UNA CULTURA DE DONACIÓN DE ÓRGANOS

POR UNA CULTURA DE DONACIÓN DE ÓRGANOS

¿Conoces a alguna persona que haya recuperado la salud gracias a que recibió un trasplante de algún órgano?

Si es así, no dejes de compartir tu experiencia en el recuadro de comentarios.

 

En México, como en todo el mundo, difícilmente alguien puede presumir que tiene la vida asegurada y mucho menos asegurar que nunca padecerá alguna enfermedad crónica degenerativa que, en la mayoría de los casos, altera el correcto funcionamiento de nuestros órganos y ello puede derivar en el fallecimiento.

Si entendemos que la “donación de órganos y tejidos” es una acción invaluable y altamente valorada como un acto de solidaridad con aquellas personas que pueden mejorar su salud con algún órgano útil para transferirse, seguramente te sorprenderá enterarte que de acuerdo con el Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA), en nuestro país, al 31 de diciembre de 2018, había 15,072 receptores en lista de espera de ser trasplantados de un riñón, 6,445 de córnea, 325 de hígado, 34 de corazón, 8 de riñón, 4 de páncreas, 3 de pulmón[1].

 

En 2017 la tasa de donación por millón de habitantes en México fue de 3.9, en Argentina del 10.5 y en España, considerada como la nación vanguardista en esta materia, por cada millón de habitantes hubo 47 donadores. El país mejor calificado en Latinoamérica es Uruguay con 18.9 donaciones por cada millón.

La experiencia de los médicos en nuestro país, nos posicionan como una nación con una tasa de efectividad del 95 por ciento de los trasplantes, por lo que, si una persona es informada que ha sido seleccionada para recibir un trasplante, es casi seguro que recobrará su salud.

 

Desgraciadamente hace falta una mayor sensibilización de la población en México para mover nuestros indicadores hacia una cultura de la donación y la falta de una cultura de donación en nuestro país, representa una variable que reduce toda esperanza cuando son muchos los que necesitan una donación y muy pocos los que acceden a compartir sus órganos.

Te cuento que, en 2018, el Congreso de la Unión discutió una reforma a la Ley General de Salud, con la intención de que todos los mayores de 18 años nos convertiríamos automáticamente en donadores y sólo aquellas personas que manifestaran la negativa explicita no serían considerados como donadores.

 

A final de cuentas esta propuesta no alcanzó el consenso suficiente entre diputados y senadores, por lo que el actual gobierno federal será responsable de implementar una estrategia de comunicación, para que la sociedad mexicana valore los beneficios de la donación y la felicidad que puede significar que un familiar recupere la salud.

Si bien es cierto, las costumbres o la religión podrían tener argumentos muy valiosos para estar en desacuerdo con la donación, no sería un desperdicio conversar o acercarnos a un hospital en el que se efectúan este tipo de procedimientos, quizá tengamos la suerte de platicar con familiares, amigos o pacientes que están en lista de espera o que ya fueron favorecidos con una operación. Quizá, en ese tipo de lugares encontremos algunas respuestas que nos permitan apreciar desde otra óptica lo que significa que se tengan los días contados de vida.

 

A partir de todo lo anterior, la Fundación “Dime y Juntos lo Hacemos” A.C., invita a las y los amigos que nos hacen el favor de leernos a informarse sobre este tema y colaborar con las autoridades del Sistema de Salud en las acciones o campañas de información y concientización a la población sobre el significado de la Donación.

 

En nosotros está la valiosa oportunidad de ser parte de la transformación de conciencias y aún más valioso, que en nuestras manos está devolverle la salud a alguien más y que una familia no se fracture en forma irreparable.

[1] https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/427652/Presentacion_anual_2018.pdf